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La Inquisición y la persecución y muerte de personas por tener creencias diferentes

Publicado el 25/03/2019 en Literatura

La Inquisición fue una institución en la que se mezcló la religión con el derecho. De tal modo que se persiguió y castigó con la muerte a muchas personas simplemente por tener creencias diferentes.

Es habitual relacionar la Inquisición con España, y es verdad que en los territorios del reino español este tribunal se mantuvo durtante más tiempo y actuó de manera más organizada. Sin embargo, los primeros tribunales de la Inquisición que funcionaron de modo sistemático se centraron en perseguir a los cátaros, a partir de 1231 en el sur de Francia.

En 1478 se produjo un cambio llamativo, ya que el papa permitió que los Reyes Católicos y sus sucesores nombrasen a sus propios inquisidores, por lo que ya no podían actuar bajo la supervisión papal y para casos concretos como había ocurrido hasta entonces.

El más famoso inquisidor de España fue el dominico fray Tomás de Torquemada, nombrado por los Reyes Católicos, en el año 1483, primer inquisidor general de Castilla y Aragón. Recibió el encargo de organizar la nueva Inquisición y la dureza que caracterizó toda su actuación se debió en gran parte al rigor exigido por este religioso.

También los reyes españoles se sirvieron de la Inquisición para reprimir a enemigos políticos, como fue el caso de Antonio Pérez, secretario de Felipe II, quien en 1590 escapó a Aragón con documentos comprometedores para el monarca. Antonio Pérez consiguió el amparo del Justicia Mayor de Aragón, que consideraba que debía ser juzgado por los tribunales aragoneses. Se llegó a un punto muerto, puesto que no existía forma de capturarlo. Sin embargo, el rey consiguió que el inquisidor acusase a Pérez de herejía y que fuera encerrado en las mazmorras de la Inquisición de Zaragoza, de donde lo sacó el pueblo tras una sublevación. Antonio Pérez se escapó a Francia, pero Felipe II mandó ejecutar al Justicia Mayor de Aragón, acusado de traición.

Durante la Edad Moderna, la Inquisición intentó evitar que las ideas de la Reforma, y generalmente lo que ellos denominaban como herejía, se extendieran entre los católicos. Castigó con mucha dureza a cualquier persona sospechosa de haber tenido relación con ellas. Fue un eficiente instrumento de la persecución religiosa, en una terrible época de generalizada intolerencia y represión.

LOS INSTRUMENTOS DE TORTURA

El papa Inocencio IV estableció en el año 1252 la posibilidad de que los tribunales de la Inquisición obtuviesen la confesión de los acusados mediante tortura. Esta sola podría aplicarse cuando existiera sospecha de que la confesión de los crímenes no era completa, o cuando las pruebas señalaran al acusado y este se negara a reconocerlo.

Si el infeliz acusado no reconocía su culpabilidad después del primer interrogatorio, se pasaba a la tortura. Había numerosos sistemas, cada cual más eficiente, pero el más utilizado fue el de elevar al prisionero mediante cuerdas y poleas con los brazos atados a la espalda.

Obviamente, las confesiones obtenidas de esta manera no siembre eran fiables, por lo que se necesitaba una nueva confesión posterior. En caso de que el acusado no confesara tras la tortura, entonces podía tenerse en cuenta su posible inocencia.

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