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Libro de viaje a Canadá en julio de 2019 | Día 4 de julio, visita a Montreal y Quebec

Publicado el 23/02/2019 en

El día 4 de julio de nuestro viaje a Canadá en julio de 2019 incluye la visita a Québec y Montreal, aquí os dejamos un itienerario completo y detallado de ese día.

Desayuno buffet en el hotel.

La ciudad de Montreal se encuentra dentro de la provincia de Quebec, la más grande de Canadá y el territorio francófono más grande del mundo (ocupa casi tres veces el territorio español). También es una de las zonas más bellas del país. En su vasto territorio el paisaje va de los bucólicos valles y los pueblos de la frontera a las vastas extensiones de tundra a la orilla de la bahía de Hudson. La mayoría de sus ocho millones de habitantes se han aferrado a la lengua y la cultura legadas por sus antepasados franceses. La provincia está reconocida por el parlamento canadiense como “nación”, dentro del estado de Canadá, desde noviembre de 2006. Quebec parece un país dentro de otro país, y no ya solo por la cuestión idiomática, o por las muchas diferencias culturales que tiene con el resto de Canadá, sino porque en todos los pueblos y ciudades de la provincia se respira un ambiente distinto, ajeno a la influencia estadounidense que se aprecia en el resto del país. Este hecho diferencial es la base de las reivindicaciones independentistas que encabeza el Bloc Québecois.

Montreal es la ciudad más grande de la provincia de Quebec, y tras Toronto, la segunda del país. Realmente es la única ciudad canadiense bilingüe. De hecho ha estado partida por la mitad, con francófonos al lado este y anglófonos en el oeste. Su nombre deviene de la versión arcaica, en francés antiguo de Mont-Royal, cuando royal se decía y escribía “real”, como en castellano, un monte localizado en la ciudad. Situada en la mayor de las islas del archipiélago de Hochelaga y bordeada por el río San Lorenzo, la ciudad fue fundada en 1642 por un grupo de católicos franceses como comunidad y puerto cristiano, al que pusieron por nombre Villa-Marie, embrión de Montreal. El lugar, dada su excepcional ubicación, se convirtió en un centro de comercio de pieles y prosperó a pesar de la resistencia de los iroqueses (nativos). La afluencia de dinero hizo que se trasladaran hasta aquí todo tipo de aventureros. En 1701 se firmó un tratado de paz con las tribus indias. La ciudad continuó siendo francesa hasta el Tratado de París de 1763, por el que Francia cedía Canadá a Gran Bretaña. Durante el siglo XIX continuó prosperando atrayendo a multitud de inmigrantes. En las décadas de los 60 a los 80, la ciudad construyó la red de metro, la mayoría de los edificios altos de oficinas del centro o la ciudad subterránea. Hoy en día es una apacible, bonita, ordenada, elegante vanguardista y muy acogedora ciudad, con su dinamismo cosmopolita que ha propiciado una floreciente actividad cultural; sus elegantes cafés y restaurantes, los edificios de piedra, la vida diurna y nocturna del barrio latino, sus museos y tiendas de arte, y sus salas donde se pueden escuchar conciertos de jazz.

Por la mañana realizaremos una visita panorámica de la ciudad, que iniciaremos en el centro histórico, lo que se conoce como Vieux-Montréal. Esta zona estaba cercada a principios del siglo XVIII por una muralla de piedra. Durante mucho tiempo estuvo abandonado, pero a partir de la década de 1960 fue rehabilitado, y en la actualidad está plagado de cafés y restaurantes. La Place d’Armes, diseñada en el siglo XVII por el clérigo sulpiciano Dollier de Casson, y cuyo nombre hace referencia a las cruentas batallas que libraron colonos y aborígenes por el dominio de lo que con el tiempo se convertiría en Montreal. En el centro encontramos el Monument Maison-neuve, dedicado a Paul de Maisonneuve, fundador de Montreal, que según la leyenda mató al jefe indio local en este lugar en 1644. El Banque de Montréal, edificio construido en 1847 y que domina el lado oeste de la plaza y que constituye uno de los más bellos edificios de estilo neoclásico de la ciudad. Aquí también se eleva la impresionante Basílica de Notre-Dame (exterior) punto de referencia de Montreal, es una combinación armónica de madera labrada, pinturas, esculturas y vidrieras. Construida en 1829 sobre una iglesia anterior más pequeña, por el arquitecto protestante irlandés James O’Donnell, que se sintió tan conmovido por la magnificencia de su obra que se convirtió al catolicismo, y fue enterrado allí. Sus torres gemelas se elevan a más de 69 m, es un edificio de estilo neogótico: la oriental, conocida como La Perseverancia, tiene en la cúspide la “Gros Bourdon”, una campana de 11 toneladas de peso, es la más grande de América del Norte; la occidental, llamada El Temperamento, tiene un carillón de diez campana. Como curiosidad digamos que salió en prensa la boda de Celine Dion bajo su altísimo techo en 1994. También fue célebre cuando Jimmy Carter y Fidel Castro, fueron portadores honorarios del féretro del primer ministro canadiense Pierre Trudeau en el funeral de Estado.

Cerca de la basílica se levanta el edificio más antiguo de la ciudad, el Vieux Seminaire de St-Suplice, con su reloj de 1701 situado en la fachada. La Rue Saint-Jaques, que fuera centro financiero del país hasta 1971 y ha conservado hermosos edificios comerciales de finales del siglo XIX y principios del XX, que le confieren una homogeneidad arquitectónica. Destacamos el edificio Canada Life Assurance, el primer rascacielos de la ciudad con estructura de acero, el antiguo Banque de Commerse Impériale du Canada, cuya fachada está adornada con columnas corintias y el Banque Royale du Canada que ocupa una torre de 20 pisos de estilo renacentista.

Continuaremos con la Place Jacques-Cartier, preciosa plaza adoquinada y rodeada de terrazas, donde los artistas y músicos callejeros campan a sus anchas. Aquí se encuentra la estatua de Nelson (1809), que conmemora su victoria de Trafalgar sobre Napoleón. El Hôtel de Ville (ayuntamiento), es un imponente edificio de estilo Segundo Imperio levantado entre 1872 y 1878, y fue reconstruido tras un incendio en 1926. Un momento histórico que se recuerda fue cuando el presidente francés Charles de Gaulle salió al balcón en 1967 y gritó a la multitud: Vive le Québec libre!”. Aquellas palabras avivaron el fuego separatista quebequés y tensaron las relaciones entre Francia y Canadá. El centro de la ciudad presenta, desde el punto de vista arquitectónico, una curiosa combinación entre altos rascacielos acristalados y edificios ultramodernos con casas bajas de piedra e iglesias neoclásicas o de arquitectura victoriana. En este punto, hay que tener en cuenta una regla: la parte oeste de la ciudad es de la mayor tradición anglófona, mientras que la parte este es francófona. La Universidad de McGill, fundada en 1828, una de las más prestigiosas del país, y muchos de sus edificios con notables exponentes de la arquitectura victoriana.

Nos adentraremos en la ciudad subterránea, una red de túneles bajo tierra, que los quebequeses construyeron para sortear la dureza de su clima. Desde que el centro comercial de la plaza Ville-Marie se acabó de construir a principios de la década de 1960, se construyó una red de 32 km de túneles y galerías que permiten conectar el interior de varios edificios, complejos residenciales, centros comerciales y hoteles. Estos túneles albergan restaurantes y tiendas de todo tipo (casi un 12% de los comercios del centro de la ciudad). Se trata del complejo subterráneo más grande del mundo.

Almuerzo libre, no incluido.

Nos desplazamos hasta el Parc Mont Royal, el parque más importante de la ciudad, conocido como “la montaña”, a pesar de que solo se alza 230 m sobre el nivel del mar. Abierto al público en 1876, el frondoso parque, fue diseñado por el más importante arquitecto paisajista norteamericano, Frederick Law, que se encargó también del Central Park de Nueva York; todas las especies que hay plantadas son autóctonas de la región. Subiremos hasta el mirador de Kondiaronk, desde donde se domina todo el centro de Montreal. Unos metros más arriba se llega a la cruz metálica de 36 m de alto. Esta cruz es la sucesora del siglo XX de la cruz erigida aquí por Paul de Maisonneuve en 1642 cuando fundó la ciudad.

Seguidamente nos ponemos rumbo a Quebec.

Alojamiento en Delta Hotels by Marriott Quebec.

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