COMUNIDAD VIAJERA






mask slider

Teotihuacan, la ciudad donde fueron hechos los dioses, ciudad de dioses, en México | Vagamundos Blog

Publicado el 06/07/2019 en

(Náhuatl: Teōtihuácān, «Lugar donde fueron hechos los dioses; ciudad de los dioses») es el nombre que se da a la que fue una de las mayores ciudades de Mesoamérica durante la época prehispánica.  El topónimo tiene su origen en la lengua náhuatl y fue empleado por los mexicas, pero no se conoce el nombre que le daban sus habitantes.

La Ciudad Prehispánica de Teotihuacan fue uno de los centros urbanos más grandes del mundo antiguo, que llegó a concentrar una población mayor a los cien mil habitantes en su momento de máximo esplendor. Está situada en un valle rico en recursos naturales, Teotihuacan fue la sede del poder de una de las sociedades mesoamericanas más influyentes en los ámbitos político, económico, comercial, religioso y cultural, cuyos rasgos marcaron permanentemente a los pueblos del altiplano mexicano, traspasando el tiempo y llegando hasta nosotros con idéntica fuerza y grandeza con que sus constructores la planearon.

Los restos arqueológicos descubiertos en el Valle de Teotihuacan revelan que durante el período Clásico se desarrolló una de las sociedades urbanas más complejas y sofisticadas de toda Mesoamérica, así como que dicha sociedad estuvo altamente estratificada, ampliamente especializada y formada por diversos grupos étnicos. Muchos rasgos distintivos del desarrollo cultural de la sociedad teotihuacana durante el Clásico, han sido identificados en lugares diversos del resto de Mesoamérica, incluyendo otros importantes centros urbanos como Monte Albán, Cerro de las Mesas, Matacapan, Tikal y Kaminaljuyú.

Para los pueblos posteriormente vinieron tras Teotihuacan, este  lugar tuvo un significado extremadamente sagrado. Varias fuentes históricas señalan que los aztecas y sus gobernantes llegaron a estas ruinas para orar y celebrar ritos. Más tarde, Teotihuacan fue punto de referencia desde el comienzo de la ocupación española; y en la actualidad es reconocida como una de las pruebas más destacadas del urbanismo antiguo y el desarrollo estatal, por lo que es objeto de interés para investigadores de México y el  resto del mundo, que a través de distintas disciplinas científicas continúan explorando su extraordinaria complejidad, sobre todo por la época en la que obtuvo su mayor esplendor.

Los vestigios arqueológicos de la antigua ciudad son visitados cada año por decenas de miles de personas, haciendo del sitio uno de los mayores polos de atracción turística de México.

En 1987 fue reconocido como Patrimonio Cultural y forma parte de la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO

LA HISTORIA

Teotihuacan es el sitio más explorado de Mesoamérica, ya que los primeros trabajos con fines de investigación, de los que se tiene constancia, datan del siglo XVIII, cuando Don Carlos de Sigüenza y Góngora exploró el edificio adosado a la Pirámide de la Luna. A finales del siglo XIX, bajo la figura de la Inspección General de Monumentos de la República, Don Leopoldo Batres y Huerta realiza exploraciones en diversos edificios situados al lado de la Calzada de los Muertos, descubriendo allí murales y esculturas, y en 1905 emprendió trabajos en la Pirámide del Sol, bajo el apoyo del gobierno de Porfirio Díaz, para la conmemoración del Primer Centenario de la Independencia de México, impulsando el desarrollo de las disciplinas antropológicas.  A partir de la excavación e investigación de la Pirámide del Sol se adquirieron terrenos  por parte del gobierno federal para la apertura oficial de la primera zona arqueológica y museo de sitio de México

Más tarde, el desarrollo de los trabajos de la Dirección de Antropología bajo la dirección de Manuel Gamio en 1917, representa una de las experiencias más evidentes en el trabajo social, la investigación arqueológica y el impulso para el progreso regional, que reflejó el empujón definitivo que daría forma a muchas de las instituciones aún vigentes en el Estado contemporáneo mexicano. 

En este sitio arqueológico se han desarrollado 2 de los proyectos de investigación más grandes en la historia de México: el Proyecto «Teotihuacan 1962-1964» y el proyecto «Teotihuacan 1980-1982», además de uno de los más grandes proyectos planteados durante la década de los años noventa por el gobierno federal, conocido como «Teotihuacan 1992-1994». La investigación en el sitio es permanente  e interdisciplinaria, pues prácticamente todas las disciplinas antropológicas tienen cabida en el sitio, el cual es objeto de estudio tanto por instituciones académicas nacionales como internacionales.

Teotihuacan se ha convertido en un estandarte para los mexicanos en la defensa y conservación del Patrimonio Cultural Nacional. Su monumento principal, la Pirámide del Sol, es un icono de la identidad nacional, sobre todo como un elemento relevante del pasado prehispánico. Los restos arqueológicos de la antigua ciudad del Clásico en Teotihuacan, son un estandarte representativo para México en el ámbito internacional.

Se conoce que, para los teotihuacanos, el grupo social prevalecía sobre el individuo. Era una cultura antiindividualista, lo que explica el carácter de su planificación urbana, que no solo contempla edificios de culto y de gobierno, sino zonas residenciales, tanto para la élite sacerdotal como para los demás pobladores del lugar. Dentro del grupo social, había un sector que gozaba de gran prestigio: los soldados. Este prestigio se debe al hecho de que los soldados expresaban claramente el valor comunitario de los teotihuacanos, ya que, en términos teóricos al menos, el soldado se sacrifica a sí mismo por la comunidad.

Un rasgo muy destacado de la sociedad teotihuacana se desprende de esto: el soldado era respetado y tenido en consideración a diferencia del gobernante, al que no se le rendía culto, ya que, para los teotihuacanos, los gobernantes no eran dioses ni seres especiales, a diferencia de los faraones egipcios. De hecho, no dejaron registros de que hubiera algo así como un culto a la personalidad. Por el contrario, todo lo que se ha hallado, al menos hasta ahora, subraya el carácter de grupo de esta cultura.

Algunos investigadores creen que esto es lo que explica su rechazo a la escritura. Se especula con que Teotihuacán rechazó la posibilidad de escribir, ya durante su dominio, tuvo que comerciar con los mayas, que sí tenían escritura. Por lo tanto, es plausible esta posibilidad. Simplemente, no adoptaron el sistema. Para los expertos, esto es explicable solo por un factor cultural. Posiblemente, querían diferenciarse de los vecinos que registraban la vida de sus líderes por escrito. Para la élite teotihuacana, existía solo una meta, más pragmática que trascendental: mejorar la calidad de vida de la gente corriente.

Sin embargo, y en contraste con esto, los teotihuacanos tenían una obsesión con los malos augurios, pues creían que la vida era robada a los dioses. De aquí surgió la creencia de que debían contentarlos, devolviéndoles los huesos que les habían sido robados. Ese sería el papel de los sacrificios practicados, teoría confirmada por el hallazgo de cadáveres bajo las pirámides.

Pero hay más. Los teotihuacanos creían que la madre naturaleza debía ser respetada, pues, en efecto, la consideraban una madre. Por eso, con el paso de los siglos, y ante los fenómenos naturales que les llegaron a afectar, atribuyeron sus males a la edificación de los monumentos, ya que, para hacerlos, debieron talarse grandes áreas boscosas.

La utopía de la ciudad perfecta implicaba sacrificar la naturaleza. Esta es la razón por la cual, hacia el final de su dominio, los mismos pobladores de Teotihuacán se rebelaron en contra de esto y quemaron los edificios, intentando destruirlos.

LAS PIRÁMIDES Y CONSTRUCCIONES

PIRÁMIDE DEL SOL

La Pirámide del Sol representa el axis-mundi o eje del mundo, punto donde se conecta el cielo y la tierra. Tiene 20 pisos y una altura total de 213 metros. Cada lado de la pirámide tiene 225 metros y, además, el edificio tiene cinco cuerpos en forma de tronco de cono. El túnel frente a la plataforma adosada tiene un total de 6,5 metros.

Esta construcción representa el lugar más sagrado de Teotihuacan, ya que debajo de la pirámide hay una cueva de 100 metros desde su entrada hasta la base que simbolizaba el lugar del origen del mundo. Los teotihuacanos creían que los seres humanos provenían de las cuevas o cavernas, razón por la cual veían a la Tierra como una matria.

PIRÁMIDE DE LA LUNA

La Pirámide de la Luna fue ampliada en numerosas ocasiones. Se construyó debajo de la pendiente de una montaña, considerada la casa del dios de las tormentas. Por lo tanto, la Pirámide de la Luna se edificó en honor a ese dios. Desde ella, se observaban los movimientos de las estrellas. Los teotihuacanos veían los cuerpos celestes como seres que viajaban al Averno y salían de él cada día, con el nacimiento del sol.

Esta construcción  tiene cerca de 45 metros por lado y 45 metros de alto. Aunque es claramente más pequeña que la del Sol, está dispuesta sobre un terreno alto, que le da la misma altura que a esta. Al lado, la Pirámide de la Luna tiene una estatua de la diosa de la agricultura de la época tolteca primitiva.

PIRÁMIDE DE LA SERPIENTE EMPLUMADA

La Pirámide de la Serpiente Emplumada es un edificio cívico-religioso que representa el corazón de la ciudad. Situada en una plaza cuadrangular de 400 metros por lado, está formada por siete cuerpos y decorada con serpientes en representación de Cipactli, que significa «cocodrilo», que a su vez representa el primer día del calendario lunar de 260 días.

Este edificio posee un túnel y tres cámaras donde podrían estar los cuerpos de personajes importantes de la época. Detrás de esta pirámide, hay dos conjuntos habitacionales.

PALACIO DE QUETZALPAPÁLOTL

Se trata de una vivienda de la élite sacerdotal. Tiene como acceso principal una escalinata custodiada por jaguares, decorados estos con penachos de plumas de quetzal. Otros elementos decorativos son los caracoles marinos y corazones humanos frente a los jaguares. La decoración viene a representar el culto a la divinidad del agua.

LA CIUDAD

La ciudad de Teotihuacán fue creada en base al orden y la regularidad. Se encuentra alineada con los movimientos de las estrellas en relación con las montañas cercanas. De esta forma es muy sencillo contemplar los solsticios de verano e invierno. Fueron necesarios cientos de años construir la ciudad de Teotihuacán. Todo el proyecto está atravesado por una gran vía pública, llamada por los aztecas «avenida de los muertos», ya que creían que allí estaban las tumbas de los reyes. No solamente fueron construidas pirámides, sino también viviendas, que albergaron alrededor de cien mil teotihuacanos. Esta fue la cultura que invirtió más tiempo y recursos en la vivienda de sus pobladores.

COMÉNTANOS

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Page 1 Created with Sketch.
Page 1 Created with Sketch.
Page 1 Created with Sketch.
Page 1 Created with Sketch.
Ningun comentario disponible