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2021 /

MYANMAR

FEBRERO 2021

Visitar Myanmar se asemeja mucho a un viaje en el tiempo medio siglo atrás. Su magia y su misterio te envuelve nada más pisarlo.

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  • MYANMAR

    Visitar Myanmar se asemeja mucho a un viaje en el tiempo medio siglo atrás. Su magia y su misterio te envuelve nada más pisarlo.

    Ya Marco Polo la definió como “uno de los lugares más bellos de la tierra”. Este insólito país, conserva mejor que ningún otro del continente, la esencia del budismo, y además sus gentes son sumamente hospitalarias.

    Repetiremos el mismo circuito de 2017, que comenzaremos en Mandalay, a la que Rudyard Kipling dedicó un maravilloso poema, y que tomaremos como centro de operaciones hacia las antiguas capitales como Mingun, con las ruinas de la que iba a ser la pagoda más colosal del mundo y la campana gigante que la iba a coronar, la segunda más grande del orbe; Sagaing, una colina sagrada repleta de estupas, con vistas de póster; Ava, con templos, una torre inclinada y monasterios de madera entre arrozales, y Amarapura, con el elegante puente de teca (el más largo del planeta con 1,2 kilómetros) sobre el lago Taungthaman.

    También visitaremos Monywa, quizás menos turística, con sus cuevas de piedra arenisca excavadas en las montañas; Yangon, de la que se dice que posee el templo budista más antiguo del mundo; los más de 4000 templos que se encuentran esparcidos por las llanuras de Bagan en una explosión de belleza que un sol enamorado crea cada tarde al vestir los templos con sus mejores galas hasta que se lo traga el horizonte; el Lago Inle, que ha vivido al margen del mundo que le rodea, y donde los distintos pueblos tribales viven en sus casas clavadas en el agua cultivando huertas flotantes y moviéndose en pequeñas barquitas artesanales. Pero aparte de sus paisajes, templos, pagodas o lagos, nos empaparemos de la genuina vida birmana, de su ritmo relajado, y de su encantadora gente, siempre atentos y sonrientes